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La cabeza del manager: el cargo más fácil de despedir cuando el equipo no responde
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La cabeza del manager: el cargo más fácil de despedir cuando el equipo no responde

Cora afuera de Boston tras una victoria de 17-1. Thomson despedido en Filadelfia tras 9-19. Mendoza, Espada y otros con la silla caliente. ¿Es justo cargarles toda la responsabilidad? ¿O son los jugadores y la gerencia los verdaderos culpables?


Acabamos de pasar una semana inédita en la MLB. Apenas el 20% de la temporada se ha jugado, y dos managers de equipos históricos ya están en la calle. Alex Cora, despedido por los Boston Red Sox tras un 10-17. Rob Thomson, despedido por los Philadelphia Phillies tras un 9-19. Más cabezas en la cuerda floja. Y la pregunta es la misma de siempre cada vez que esto pasa: ¿el manager es realmente el responsable de los fracasos?

Vamos a desmenuzar este tema de forma honesta.


Los despidos recientes: ¿por qué cayeron?

Alex Cora, Boston Red Sox

Lo de Cora es probablemente el ejemplo más claro de lo absurdo que puede ser el oficio. Lo despidieron tras una victoria por 17-1 contra Baltimore. Léelo otra vez. Tras ganar.

Cora llevó a los Red Sox al título de la Serie Mundial en 2018. Desde entonces, el equipo solo ha llegado a playoffs dos veces, pero la franquicia tampoco ha dado los pasos para volver a competir consistentemente. Comenzaron 2026 con la sexta mejor cuota de las casas de apuestas para ganar el título — la realidad fue 10-17, último lugar de la AL Este, ofensiva en el puesto 23 con apenas 4.15 carreras por partido.

John Henry, propietario del equipo, declaró: «Alex Cora dirigió esta organización en una de las mejores temporadas de la historia de los Red Sox en 2018. Por eso, y por los muchos años que siguieron, siempre tendrá nuestra más profunda gratitud.» Y al día siguiente, lo despidieron.

Lo más curioso de todo: Cora salió de Boston un viernes y tuvo oferta de Filadelfia el sábado. La rechazó. Luego se enteró que el reemplazo en Boston sería Joe Espada — aunque después los Astros lo retuvieron. Se está moviendo todo muy rápido.

Rob Thomson, Philadelphia Phillies

Thomson fue el manager que sacó a los Phillies de la mediocridad en 2022, los llevó a la Serie Mundial, los devolvió a postemporada cuatro años seguidos. Pero el inicio 2026 fue brutal: 9 victorias, 19 derrotas, racha de 10 derrotas seguidas, último lugar del Este de la Nacional empatado con los Mets.

Dave Dombrowski, el presidente de operaciones, fue brutalmente honesto: «No hemos jugado nada bien. ¿Es este el tipo de equipo que somos?» Tres asesores top viajaron a Atlanta para evaluar la situación. La conclusión: cambio en el banquillo.

Don Mattingly, exmanager de los Yankees y los Marlins, asume como interino. Su hijo Preston es el GM del equipo. Una decisión muy familiar.


La pregunta real: ¿es justo cargarle todo al manager?

Vamos a poner las cosas claras. Cuando un equipo de 200 millones de dólares juega mal, el manager rara vez es el principal responsable. Pero es el más fácil de despedir. Y aquí es donde el sistema se vuelve cruel.

Pensémoslo así. ¿Quién decide la nómina? El front office. ¿Quién firma a los jugadores? El front office. ¿Quién decide la filosofía organizacional? El front office. ¿Quién hace el lineup, gestiona el bullpen y escribe la pizarra todos los días? El manager. Pero la verdad es que los jugadores son los que ejecutan, y cuando los jugadores caros no responden, el problema rara vez se resuelve cambiando al hombre del uniforme #64.

Los Red Sox y el ejemplo perfecto

Boston gastó dinero en el invierno. Tienen plantilla. Pero el bullpen colapsó (4.79 ERA), la ofensiva no produce carreras (4.15 por partido) y las lesiones llegaron. ¿Era culpa de Cora? El equipo tenía a Trevor Story bateando .230. A Roman Anthony, el supuesto futuro de la franquicia, siendo uno de los peores defensores de los jardines de toda la liga — lecturas mal hechas, mal posicionado, errores que cuestan partidos. Un chico al que se le pidió ser la cara del equipo y al que el equipo está pagando por aprender en MLB. A los abridores con ERA por encima de 5. Y a Casas todavía recuperándose, sin poder ser pieza del lineup. Cuando ningún jugador de los caros está rindiendo y los jóvenes que deberían dar el salto no lo dan, no hay manager que pueda compensarlo.

Los Phillies y el contexto idéntico

En Filadelfia es lo mismo. Los grandes bateadores — Trea Turner, Bryce Harper, Kyle Schwarber, Alec Bohm — han bateado entre los peores cuatro hombres del lineup en los primeros días de la historia del club. Bohm con un wRC+ de 10. Schwarber, Harper y Turner muy lejos de sus números habituales. Wheeler regresando de cirugía mayor. Realmuto en la lista de lesionados.

¿Y la culpa fue de Thomson? El propio Bryce Harper lo dijo: «Tomó la responsabilidad por nosotros hoy.» Es decir: los jugadores saben que ellos son los que no están cumpliendo. Pero alguien tenía que pagar. Y ese alguien casi nunca es el jugador que firmó por $300 millones.


¿Quién es realmente el responsable cuando un equipo fracasa?

Voy a dividirlo en partes:

🥇 Los jugadores (pero rara vez los despiden)

El primer responsable de no rendir es siempre el jugador. Si Trea Turner batea .220 con OPS de .650, eso es responsabilidad de Trea Turner. Si Trevor Story no defiende como debe, eso es responsabilidad de Trevor Story. Pero los jugadores tienen contratos garantizados, agentes y sindicato. Despedirlos cuesta dinero. Despedir al manager cuesta solo el dinero del manager.

🥈 La gerencia (pero rara vez los despiden a tiempo)

El front office construye la plantilla. Si el equipo no tiene profundidad, si el bullpen es frágil, si la rotación no aguanta, eso es responsabilidad del GM y el presidente de operaciones. Pero estos cargos están blindados. Solo se despiden cuando la franquicia entera colapsa durante varios años seguidos.

🥉 El manager (el más fácil de despedir)

Aquí está la verdad incómoda: el manager es el chivo expiatorio perfecto del béisbol moderno. Es la cara visible del equipo. Sale a las ruedas de prensa todos los días. Es quien tiene que dar la cara cuando se pierde. Y, lo más importante, es el más barato de despedir y reemplazar.

Por eso, cuando un equipo no rinde, el orden de los despidos siempre es el mismo:

  1. Primero, el manager. Le hace el sacrificio del pueblo.
  2. Si la cosa sigue mal, el coach de bateo o el coach de pitcheo.
  3. En última instancia, el GM o el presidente.
  4. Y a los jugadores caros, casi nunca se les corta.

Los managers que están en la cuerda floja

Después de los despidos de Cora y Thomson, hay varios managers que entraron a una zona de peligro real. Vamos por orden:

🔥 Carlos Mendoza (Mets) — La silla más caliente

Aquí está el más crítico. Los Mets están en último lugar de la NL Este, acaban de pasar por una racha de 12 derrotas seguidas, y la temporada pasada perdieron el cierre de manera dramática para quedarse fuera de los playoffs. Tienen una nómina de las más altas de la liga: Soto firmado por casi $1 mil millones, Lindor, Bichette, Semien, Polanco, Peralta. Todo lo que cualquier equipo soñaría.

Y no funciona.

Mendoza está en el último año de su contrato. Si los Mets no encuentran ritmo en mayo, es muy difícil que llegue a junio en el cargo. El front office de Stearns no se va a despedir a sí mismo. Y los jugadores caros no se pueden mover. ¿Quién paga? Mendoza.

Mi pronóstico: Si los Mets no ganan al menos 6 de los próximos 10 partidos, Mendoza está fuera antes del Memorial Day.

🔥 Joe Espada (Astros) — En el límite

Houston tiene el peor ERA de las Mayores (6.04), ningún otro equipo está peor que 5.48. Récord 10-18, peor récord de la Liga Americana. Espada llegó después de Dusty Baker, que ganó la Serie Mundial. Desde entonces, salieron en wild card en 2024 y se quedaron fuera por poco en 2025.

El GM Dana Brown también está en el último año de su contrato. Es el clásico caso donde el GM puede sacrificar al manager para salvar su propio cuello. Ha pasado mil veces en la historia de la MLB. Y ahora puede pasar de nuevo.

Mi pronóstico: Espada está colgando de un hilo. Si Houston no remonta, salida antes del All-Star.

⚠️ Dan Wilson (Mariners) — Vigilado

Seattle tiene récord de 13-15. No es desastroso, pero estaban entre los favoritos a la Serie Mundial al inicio de la temporada. Todo el front office está bajo presión porque la franquicia lleva años sin ganar nada importante. Si los Mariners no agarran ritmo pronto, Wilson puede ser sacrificado para mover energía nueva.

⚠️ Tony Vitello (no especificado, primer año en MLB)

Vitello fue una contratación poco común — saltó directamente de la NCAA al cargo de manager en MLB sin pasar por las menores. Su primer mes ha sido difícil. Es muy temprano para despedirlo, pero está en zona de observación.

😌 Los que están seguros

Brian Snitker (Bravos) — Equipo lider del Este. Récord 19-8. Manager bombero. Seguro hasta que se retire.

Craig Counsell (Cubs) — Equipo lider del Central con racha de 8 victorias. Seguro.

Aaron Boone (Yankees) — Equipo competitivo. Aunque siempre se rumorea, lleva la situación bajo control.

Bob Melvin (Padres) — Trabajando con plantilla complicada. Seguro.

Dave Roberts (Dodgers) — Campeón vigente. Intocable.

Walt Weiss (Bravos) — Primer año, mejor récord de la liga, no se mueve.


La verdad incómoda del oficio

Aquí está el dato que pone en perspectiva todo: en los últimos 10 años, el 60% de los managers de la MLB han sido despedidos al menos una vez. Es el cargo más vulnerable del deporte profesional norteamericano. Más que un coach de la NBA, más que un coach de la NFL. Solo los entrenadores de fútbol europeo tienen tasas de despido similares.

¿Por qué? Porque en MLB, las temporadas son largas (162 partidos), los managers están en cámara todos los días, las decisiones cuestionables se acumulan, y el aficionado siempre tiene una opinión sobre lo que hubiera hecho diferente.

Y porque, en última instancia, es el chivo expiatorio perfecto cuando la realidad económica del deporte profesional impide hacer cambios donde realmente se necesitan.


El futuro del oficio

Hay una corriente nueva en MLB que vale la pena seguir: los managers cada vez tienen menos poder real. El front office decide los lineups. Los analistas deciden los matchups. El manager apenas decide cuándo cambiar al lanzador, y a menudo lo hace siguiendo libros de jugadas escritos en la oficina del GM.

En ese contexto, despedir al manager es prácticamente cosmético. Es cambiar la cara, no la sustancia. Pero como las apariencias importan, como hay que dar señales al vestuario, como hay que tirar algo a los aficionados decepcionados, los managers seguirán cayendo.

Y lo que está pasando esta temporada — con Cora, Thomson, y los que vienen — es solo el inicio de una temporada que va a tener muchos más despidos antes de octubre.

¿Mi consejo para Mendoza, Espada y los demás en la cuerda floja? Disfruten cada día en el cargo. En este deporte, mañana te puedes ir a casa después de ganar 17-1.


¿Crees que los managers son realmente responsables de los fracasos o son los jugadores los culpables? ¿Cuándo despiden a Mendoza? Cuéntanos.

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